
¡Que maravilla de ciudad! Solo había estado dos veces en Barcelona; una cuando tenía 11 años y en el viaje de novios pasamos por allí, pero estuvimos un solo día, y la verdad es que teníamos muchas ganas de poder difrutar esa ciudad tan linda, es una verdadera preciosidad.
Los que vivimos en ciudades pequeñitas, como la mía, necesitamos estar unos días al año en una ciudad enorme, como Barcelona, es como si se activaran todos los mecanismo para disfrutar de ella. Los tres hemos disfrutado como verdaderos niños, hemos visto y sentido toda su historia, su gente, sus aromas y sabores, etc., desde la preciosísima Sagrada Familia, pasando por La Catedral, el barrio gótico, el bullicio de La Rambla, su aquarium, el precioso y colorido Mercado de La Boquería, Montjuic con su pueblo español y la villa olímpica, la maravillosa Fuente Mágica, el Monasterio de Montserrat, el parque de atracciones "Tibidabo", la verdad es que no hemos parado, hasta disfrutamos del Camp Nou y del partido de Barcelona-Milán, la verdad es que me pareció increible el desorden ordenado (sé que es una contradicción) para desalojar el campo, pensaba que tardaríamos una eternidad en salir del campo, pero no, en media hora se habian ido 96.000 personas, en un abrir y cerrar de ojos, como he dicho, es increíble.
Y como no, no podía dejar pasar algunas compritas que siempre hago, de cosas que no encuentro aquí. En esta ocasión, en el Mercado de La Boquería compré estos mazapanes en forma de pastelitos, sandía y manzana, y unos cacahuetes y almendras cubiertas de chocolate y con colores metalizados para decorar pasteles.
Como no, un chocolate típico de allí con sabor a crema catalana.
La pastas y el licor típico del Monasterio de Montserrat, que están de lujo.
A la vuelta pasamos por Valencia y allí compré este concentrado de chufa, al que solo hay que añadir agua fría para tener una estupenda horchata, y os aseguro que tiene un sabor a chufa, que es una maravilla.
En pueblo español, estuve en la zona de Aragón, allí tenían una cerámica que hacen especialmente para Ferrá Adriá, para el Restaurante "El Bulli", son una preciosidad y no tuve por menos que traerme una muestra.
Como véis es un plato precioso, que da la sensación de estar arrugado, y lo está, la verdad es que me encantó.
Y ahora a trabajar, que tengo la cocina en paro total, así que, os iré poniendo recetitas para que podamos disfrutar todos, yo haciéndolas y espero que vosotros viéndolas.